jueves, 13 de septiembre de 2012

De como Spec-Ops: The Line mató un pedacito de mi alma

Durante y poco después de la Segunda Guerra Mundial, se hizo una gran cantidad de películas mostrando a los soldados que participaron de dicha batalla como grandes héroes que lucharon contra el mal. Desde ese momento se presentaba al soldado norteamericano como el ideal de heroísmo y masculinidad al que cualquier joven debía aspirar. En este momento me estoy leyendo Starship Troopers, de Robert A. Heinlein, publicado en 1959, y allí se muestra a los soldados como los únicos hombres dignos, en realidad, como los únicos que merecen ser llamados “Hombres”.

Pero entonces llegó Vietnam, la primera guerra en la que los medios masivos de comunicación participaron activamente, y el mito del soldado quedó destruido. Por primera vez los Americanos pudieron ver que sus soldados NO eran personas valientes que siempre se enfrentan sin miedo a cualquier situación y actuando siempre del modo correcto (algunos pocos si lo serían, no lo dudo). Los soldados americanos fueron culpables en Vietnam de cometer matanzas, asesinar civiles, violaciones y toda clase de ataques contra los derechos humanos. El cine ya no pudo seguir mostrando la guerra como antes, y como resultado tenemos filmes como Platoon, de Oliver Stone y el film de que vamos a hablar un poco antes de saltar al videojuego que nos ocupa: Apocalypse Now de Francis Ford Coppola.

Y quien no ama el olor del napalm en las mañanas?

En este film, El Capitán Willard, miembro del ejército de Estado Unidos y del equipo de Operaciones Especiales en Vietnam es encargado con la misión secreta de infiltrarse en Camboya en busca del Coronel Kurtz, un brillante oficial que parece haberse vuelto loco y se ha convertido en una especie de “dios” para una tribu de nativos y sus propios hombres. En el camino descubre lo mucho que se ha deshumanizado el mismo y todos los demás participantes de la guerra a causa del sinsentido de esta, de la falta de comando, de la banalización de la violencia y finalmente como la locura se apodera de todos ante la destrucción y caos que los rodea día a día.

Cabe anotar que este film está basado en la novela “El Corazón de la Oscuridad” de Joseph Conrad, pero trasladando la acción de Africa a Vietnam.

Todo conflicto armado en el que ha participado Estados Unidos desde entonces (El Golfo Pérsico, Irak, Afganistán) ha contado con una visión crítica por parte del cine, la televisión y la literatura... pero a medida que estas se han vuelto más agudas y sinceras (hay que ver no más la enorme cantidad de filmes que muestran la guerra de Irak negativamente), aunque claro, siguen saliendo grandes filmes de acción de alto presupuesto que siguen mostrando conflictos en una luz más positiva y espectacular, y asi como estas películas, hay una forma multimedia que sigue glorificando la guerra: Los Videojuegos.


Con su cuarta entrega, la saga Call of Duty (Si, ahí vamos otra vez) cambió el acostumbrado y cómodo escenario de la Segunda Guerra Mundial por el de una guerra moderna aunque ficticia. Fue un éxito absoluto de ventas, desde ese momento quedó claro que una gran mayoría de videojugadores disfruta simulando esas experiencias bélicas exageradamente cinematográficas y su éxito sentó las bases de una “moda” impresionante que dura hasta hoy, cuando cientos de juegos de disparos con ambientación militar moderna o futurista, en primera o en tercera persona, llenan las estanterías de las tiendas.

Y es que a pesar de todo, hay una fascinación por la ficticia figura del “super soldado heroico”, el hombre que es capaz de enfrentarse él solo, o con un puñado de compañeros, a todo un ejército y sobrevivir, aquel que se arriesga a morir por su país sin interesarse en la gloria personal. Todos quieren interpretar a ese personaje, cumplir la fantasía de esas películas de acción de alto presupuesto que les comentaba antes (porque uno joven no ve los dramas bélicos que muestran la cara real de la guerra, sólo los que prometan más balas y explosiones), la cosa llegó al punto en que incluso en Fox News (ese canal ultraderechista gringo) dijo que “El mercado de los videojuegos estaba llenando el vacío de apoyo a las fuerzas armadas que Hollywood había dejado”.



Como ya pudieron leer en un artículo anterior mío, me gusta mucho Call of Duty exactamente por esas mismas razones, porque resulta enormemente divertido jugar a través de estas situaciones tan extremas, de acabar con la vida de cientos... no, MILES de enemigos y sentirse hábil y poderoso gracias a ello. Así es, es mi realidad y la de los millones de personas que jugamos este juego: Nos hace sentir bien acabar con vidas. Claro, no son personas reales, tenemos más que claro que no estamos asesinando a nadie realmente, pero sin embargo, nos hace sentir bien. Los Call of Duty son juegos donde tomamos el control de HOMBRES que pueden asesinar a cientos, sobrevivir a lo imposible y todo sin consecuencia alguna “porque son soldados” pero sobre ellos sigue habiendo una sombra, y es que ”Son diversión gratuita sobre temas que no deberían serlo”.

Entra Spec-Ops: The Line,



Dubai, la capital mundial del lujo y el exceso, ha sido borrada del mapa por enormes tormentas de arena. Durante la crisis, el batallon #33 del ejército de los Estados Unidos, liderados por el Coronel John Konrad, que regresaba a casa después de estar estacionado en Afganistán, se ofrece como voluntario para ayudar con la evacuación, sin embargo la situación empeora y al #33 se le ordena abandonar la ciudad, a lo que se niega, por lo que son considerados traidores por el Gobierno mientras Dubai queda atrapada por paredes de arena que bloquean cualquier contacto con el exterior y es declarada por la Union Árabe como “Tierra de nadie”.
Meses después, un mensaje de radio del Coronel Konrad logra atravesar la tormenta, así que Estados Unidos envía en secreto a un equipo de Fuerza Delta liderado por el Capitán Martin Walker para buscar sobrevivientes y pedir la extracción del lugar.


Al comienzo, parece otro juego de acción bélica como todos. Tras ser atacados por lo que aparentemente son una fuerza insurgente, todo indica que es más de lo mismo... probablemente descubramos que se está conformando una fuerza terrorista en el lugar, que consiguieron una bomba nuclear o algo así y al final los derrotaremos salvando el modo de vida occidental... pero la trama se va por caminos muy diferentes, que en mi conocimiento, no habían sido explorados antes en un videojuego, y que están directamente influenciados por Apocalypse Now, ya que al igual que en el, la búsqueda de un Coronel es la que nos permite hacer el viaje en el que descubrimos los horrores de la guerra.


Las cosas no son tan sencillas. Es aparente que el Batallón #33 se ha convertido en una fuerza invasora en Dubai que está “gobernando” en una especie de dictadura, se les muestra tomando a los civiles a la fuerza y acabando con aquellos que se han exiliado por no estar de acuerdo con sus acciones. También tenemos a la CIA armando a los civiles para que se rebelen contra el 33... y en medio de todo ello esta Walker con el control de sus dos hombres, que solo quiere hacer lo correcto, porque es el personaje que manejamos y nosotros queremos hacer lo correcto, queremos salvar a Dubai, cierto?


Pero por el contrario, las acciones de nuestro personaje no sólo no ayudan a nadie en Dubai, sino que empeora la ya de por sí terrible situación.

Desde mediados del juego ya estamos comenzando a sentir esto. Uno está acostumbrado en este tipo de juegos a no pensar mucho en la moralidad de lo que estamos haciendo. Somos los buenos, ellos son los malos, punto aparte... pero qué pasa en el momento en que tenemos que disparar a otro miembro del ejército de los Estados Unidos? (bueno, para mi no tanto, pero para un Americano, especialmente un soldado como Walker, pensar en ello es demasiado conflictivo), cuando las acciones que debemos tomar en contra de los “enemigos” perjudican también a la población civil? cuando nuestras acciones podrían tener como consecuencia la muerte de decenas, tal vez cientos de las personas que queríamos salvar? Somos entonces los malos?

AQUI COMIENZAN LOS SPOILERS

Vemos la crueldad del Batallón #33 cuando arroja una lluvia de Fósforo Blanco sobre unos enemigos que ya podía dar por derrotados. Caminar entre los cuerpos de varias personas quemándose vivas y gritando en agonía no es divertido, es una experiencia terrible aunque sean simplemente creaciones digitales, pero no es muy diferente a lo que nos muestran otros videojuegos como “las malvadas acciones de los villanos” para justificar el que nosotros querramos derrotarles... pero muy pronto nuestro avance se ve bloqueado por el grueso del batallón enemigo... y la única forma de cruzar es usar nosotros mismos el Fósforo Blanco contra ellos.
Caminar por un sendero de hombres mutilados y retorciéndose en sufrimiento es aun mas horrible cuando uno es quien apretó el gatillo... y entonces ocurre, encontramos a los civiles que el batallón #33 se había llevado. Estaba tratando de ponerlos a salvo, de alejarlos del conflicto... y nosotros acabamos con ellos de una forma horrible.

Sin embargo el personaje sigue convencido de que tiene que seguir actuando, de hacer algo bueno por Dubai y acabar con “la locura de Konrad y sus hombres”, lo que nos lleva a nosotros, quienes lo estamos controlando, a cometer mas acciones que solo pueden ser consideradas como crímenes, como atacar las reservas de agua de la ciudad en un intento de fracturar las fuerzas enemigas, pero finalmente condenando a morir a todos los civiles que aun sobreviven en ella.

AQUI TERMINAN LOS SPOILERS

Tras experimentar esos momentos, honestamente, no quería continuar jugando Spec-Ops: The Line. Todo lo que mi personaje hacía, no, todo lo que YO hacía solo empeoraba mas y más la situación. Me sentía mal, realmente me sentía culpable de lo que acontecía en ese mundo virtual... pero seguí adelante, porque es un videojuego y hay que terminarlo, quería saber como terminaría este horror, pero cada vez que tomaba el control me preguntaba, “ahora, que crimen contra la humanidad cometeré” y no era divertido, jugar este videojuego fue una experiencia interesante, intrigante y hasta imprescindible diría yo... pero no divertida.

Pero yo no fui el único afectado por los sucesos. El Capitán Martin Walker también. Al comienzo del juego nos lo presentan como un soldado ejemplar, pulcro incluso en su manera de ejecutar a los enemigos heridos, que al momento de ordenar a sus compañeros lo hace con un educado y calmado ”Shoot that target”.
Pero a medida que el juego avanza, Walker también cambia, se va volviendo más violento y agresivo...después del “incidente” del fósforo blanco la forma en que se ejecuta a los enemigos se vuelve tan violenta que raya en el gore, las indicaciones a los compañero se convierten en un ”I want him fucking dead!” e incluso su apariencia física cambia para reflejar en lo que se ha convertido, y sus compñaeros Lugo y Adam tambien. Ellos, que llegaron a Dubai haciendo bromas para aligerar el ambiente, ya no tienen muchas razones para reir luego, volviéndose serios, amargados y hasta un poco psicópatas. Todo esto es un excelente espejo en el que nostros, los que disfrutamos de los juegos de disparos, podemos vernos; Walker llegó a Dubai queriendo ser un buen soldado, queriendo ser un héroe tal como nosotros hacemos cuando comenzamos un juego así... pero en realidad la guerra no hace heroes, la guerra no es divertida, simplemente convierte a todos en asesinos.



Y no solo es la actitud del personaje, el juego también cambia. Las pantallas de carga, que en un comienzo se dedicaban a dar tips sobre el uso de las armas o para resumir el objetivo actual, comienzan a mostrar mensajes como ”Todo esto es tu culpa”, ”La Obsesión del Capitan Walker con Konrad solo ha traído destrucción para su equipo y para Dubai”, ”Aun eres una buena persona”, ”Recuerdas por que viniste?” y la mejor de todas, la que se siente como una patada en la cara: ”Ya te sientes como un heroe?”.

Este es un juego que nos está criticando, que nos dice que venimos a ser heroes pero que nos encontramos con una realidad mucho peor, que la guerra no es divertida, que matar no es divertido, incluso insinua que esta “matanza virtual” por diversión es peor que lo que hacen los soldados en realidad.

Para mi Spec-Ops: The Line es una muestra de que los videojuegos, como medio, están madurando, demuestran que temáticamente pueden manejar temas muchos mas oscuros e historias tristes (aunque aun tienen que reconciliar las mecánicas del juego con eso), y que pueden involucrar al jugador en la trama... literalmente, porque este juego no es realmente sobre el equipo Delta y Dubai, sino sobre nosotros, la forma en que reaccionamos ante el juego, las decisiones que tomamos y sobre todo, si decidimos seguir jugando.


Con el final de la historia, también murió un pedazo de mi, porque decidí seguir jugando a pesar de todo el horror que estaba causando... y repitiéndome a mi mismo que no importaba porque era solo un videojuego... pero el horror... el horror.


5 comentarios:

magnolia_fan dijo...

Tengo bastante de querer jugar este. Me llama bastante la atención cómo juega con los sentimientos del jugador, o digamos cómo "lo engaña" para hacerlo pensar que va a hacer algo bueno y termina haciendo algo malo.

Soplando el Casete dijo...

buen articulo, le pusiste una conotacion social a los juegos que da mucho por hablar, y nos diste ganas de jugarlo. lo que me llama la atencion es que he leido que el juego no ha tenido muchas ventas aun siendo problamente el primer shoter en toda regla con una historia muy densa, creo que tubo que venderse como eso, no como otro gears of war lleno de testorena y sin cesos.

Vicente dijo...

Para mí uno de los mejores juegos de la generación por la forma en que muestra la guerra, y que realmente demuestra que los videojuegos pueden ser realmente formas de trasmitir historias.

Gensen Ponce dijo...

Nunca me han gustado los FPS o shooters de genero belico, y menos en esta generación que todo el mundo juega por el multiplayer y nada más. Sino mal recuerdo Homefront fue otro juego que tenía tintes de una muy buena historia, pero nunca vi un análisis o algo que me llamara la atención.

En cambio, con Spec-ops pasa lo mismo, todos se centran en la jugabilidad, mapas, cuantas capacidades tienes de matar a un jugador en linea y eso, y nunca había leído una pisca de lo que leo en tu entrada, le dare una oportunidad y si lo encuentro barato (o en internet) le dare una oportunidad como primer shooter que juego por interes propio en esta generación.

Aún así es muy interesante saber que aún hay juegos que apuestan por una historia atrapante... y que terminan estrellandose en las ventas por que va en contra de todo lo que si vende.

shura dijo...

menos mal pusiste el aviso de los espoilers por que me gusta sorprenderme con un abuena historia en un videojuego , pero las ganas de conseguirlo si las despertaste en todos los que te hemos comentado ( y los que no estoy seguro) , sobretodo por que tiene una historia densa y nada tipo holywood..eso me gusta

con razon uno de los creadores dijo que le molesto que la empresa le metira un multijugador a ultima hora ,por que "el juego era una experiencia para un solo jugador y ese multiplayer es como un cancer que le salio"