miércoles, 4 de septiembre de 2013

Compañera de aventuras

Con todo lo que ustedes leen aquí es fácil pensar que mi vida gira alrededor de los videojuegos, y aunque debo reconocer que estos si son una parte importante de ella, no son ni de cerca lo más importante para mi; Ese lugar lo ocupan mi novia, mis padres, mi hermano, mis hermanas y mis amigos... y hoy les quiero hablar de una de estas personas, una de mis hermanas, a quien llamaré aquí Hikari, el apodo que usaba en sus tiempos más frikis, y exactamente eso, voy a escribir una crónica de la vida friki que compartí con mi hermana; La razón? al momento de escribir esto, faltan pocos días para su boda.

Va a ser mucho mejor que la última boda a la que asistí.

Soy el mayor de cuatro hermanos, Hikari es la segunda y apenas nos llevamos poco más de un año de diferencia. Crecer al lado de alguien de una edad tan similar es muy agradable ya que compartimos muchos juegos y diversiones durante nuestra infancia, aún pese a que a ella le regalaban Barbies mientras yo obtenía tortugas ninja.

Pero si hubo un juguete que realmente compartimos fue esa maravillosa caja llamada Nintendo Entertainment System, cuando una navidad llegó esta maravilla de aparato a nuestra casa, lo hizo junto con tres juegos que resultaron maravillosos para jugar en modo cooperativo: TMNT II: The Arcade Game, Super C y Double Dragon III. Uno de mis mejores recuerdos de mi infancia fue cuando mi hermana y yo llegamos por primera vez contra Shredder en este juego, no pudimos derrotarlo, pero recuerdo claramente lo cansados y emocionados que estábamos de llegar contra el jefe final del juego. No se si ella lo recuerde.

Ah! ahora son dos!

Y de eso va todo este artículo, esta crónica, de los recuerdos. Aparte de los momentos familiares que pasé con mi hermana, de juegos, peleas, paseos, bromas y demás, guardo con especial cariño por aquellos ”momentos frikis” que compartimos, momentos relacionados con los videojuegos, el anime, el rol y demás ñoñadas... y eso que mi memoria es absolutamente terrible, por lo que es hecho de que recuerde estas cosas demuestra lo especiales que son para mi.

Aparte del mencionado juego de las tortugas ninja, también dedicamos mucho tiempo a Double Dragon III y a Super C, así como tantos otros juegos en que nos turnabamos para intentar pasarlos, siendo tal vez Circus Charlie al que dedicamos más tiempo de todos ellos.

Cuándo el Super Nintendo entró a nuestras vidas, Super Mario Kart y TMNT IV: Turtles in Time consumieron nuestro tiempo en nuestro primer periodo con la consola. En el primero, ella elegía a Yoshi mientras yo corría con Koopa Troopa, y en el segundo recuerdo que inicialmente hubo un poco de discusión respecto a quien iba a elegir a Leonardo (no recuerdo quien ganó) y fue bastante satisfactorio terminarlo en dificultad Hard y poder ver el final los dos juntos... Luego llegó Super Mario RPG.

Geno Motherfuckers!!

En esta colaboración entre Nintendo y Squaresoft (ah, como extraño a Squaresoft), tanto yo como mis dos hermanas (ah si, ya tendríamos otra hermana para ese momento) teníamos un archivo de guardado propio, y recuerdo bien como me sentaba al lado de ellas cuando jugaba para guiarlas y ayudarlas un poco cuando estaban atoradas (junto con las usuales peleas de ”dame el control te ayudo a pasar eso”) y ayudarnos con el inglés. No recuerdo si ambas llegaron a terminar el juego, pero ciertamente fue uno de a los que más tiempo dedicamos, y nuestra primera experiencia con un RPG Japonés (JRPG), algo que marcaría para siempre nuestros gustos más adelante...

Y hablando de cosas Japonesas, por los alrededores de esta época fue que conocimos de lleno el anime y comenzamos a obsesionarnos... en un principio de modo disimulado con Supercampeones (Oliver y Benji, Captain Tsubasa o como quieran llamarlo), pero luego con una fuerza impresionante con Caballeros del Zodiaco (Saint Seiya), Dragon Ball, Dragon Ball Z, Sailor Moon y Las Guerreras Mágicas (Magic Knight Rayearth). Comenzamos a adornar nuestras habitaciones con afiches de personajes de anime y manga mientras, casi por accidente, en un sitio de videojuegos (de esos en los que uno paga por jugar por un tiempo) conocimos el juego que obsesionaría a mi hermana más de lo que yo hubiera creído: Tekken 2.



Varios viajes hicimos a ese local de videojuegos para jugarlo. Era el juego de peleas perfecto, nunca un Street Fighter o Mortal Kombat nos había capturado tanto (de hecho, apenas recuerdo que ella los hubiera probado por más de unas pocas peleas) y aunque eramos “chicos Nintendo”, quedamos seriamente intrigados por aquella maquinita de Sony llamada PlayStation... Aunque yo jamas hubiera esperado la forma en que llegó este aparato a la casa.

Fue gracias a esa revista española de anime y manga llamada Dokan. En la segunda mitad de los 90’s nuestra afición había crecido bastante (ella tenía un gran afiche de Trunks en su pieza, je je je) y devorabamos cualquier cosa animada que llegara de Japón, fuera lo que fuera. Esta publicación traía consigo un CD-Rom con videos, imagenes y demas cosas... a veces también de videojuegos, y en uno de ellos venía el teaser de un juego que estaba a punto de publicarse en el país del sol naciente: Final Fantasy VIII.


Mi hermana quedó enamorada inmediatamente. Como ya dije antes, nuestra única experiencia con los JRPG había sido el juego de Mario, y lo amábamos, así que ese estilo de batallas con turnos, pero con ese espectáculo de magias y diseño que veíamos en el video!? GENIAL! no podíamos esperar para jugar eso! (además, que el protagonista Squall Leonhart le resultara atractivo a Hikari ayudó bastante) y a pesar de todo, me sorprendí enormemente cuando ella decidió, al cumplir 15 años, que no quería una fiesta de quinceañera, sino que quería un Sony Playstation.

Creo que es fue la mejor noticia que recibí en la vida. Yo sabía (y ella sabía también) que yo le iba a sacar muchísimo más gusto que ella a ese regalo... y así fue (me sentía un poco culpable por ello pero... teníamos Playstation!), pero creo que fue la época en que vi a mi hermana más aficionada a los videojuegos que nunca; la vi disfrutar Final Fantasy VIII hasta el final, bailamos todos los Dance Dance Revolution que se cruzaron en nuestro camino y jugamos Tekken 3 por tardes enteras... oh esas partidas de Tekken. Si a Hikari le gustó Tekken 2 al haber jugado con Jun y con Kuma, realmente se enamoró cuando conoció a Lin Xiaoyu en esta versión, y me encantó poder ver a mi hermana llegar con facilidad hasta el final del juego y derrotar a Ogre sin dificultad usando a este personajes... luego, fue hora tras hora de combate, Xiaoyu contra Jin Kazama, solamente Xiaoyu contra Jin Kazama, y ella me ganaba la gran mayoría de las veces.

Luego fue ese otro gran juego de Squaresoft que es Chrono Cross. Llamó su atención gracias a su hermosa intro y para ella fue el JRPG que verdaderamente seguía los pasos de nuestro queridísimo Final Fantasy VIII. Comenzó a jugarlo con mucho entusiasmo, pero dos detalles se interpusieron en su camino: El primero fuí yo, que buscando “no spoilearme” el juego, no quise ayudarla con la traducción de los textos para que lo comprendiera mejor (hoy me arrepiento enormemente de ello) y lo segundo y más grave, un fallo en la tarjeta de memoria que dañó su archivo de grabado. En un RPG de tantas horas como este, volver a comenzar no siempre es una opción agradable. Eventualmente yo tomé el juego y lo pasé, llamando a mi hermana para que viniera a ver cada vez que pasaba algo interesante.


Pero comenzaron los años universitarios para ambos, y aunque en mi esto no hizo sino aumentar mis niveles de frikismo al encontrar más y más gente con mis mismas aficiones, en ella comenzaron a decaer.

Por un tiempo la cosa iba muy bien, aunque dedicamos cada vez menos tiempo a los videojuegos, compartiamos un grupo de amigos muy, MUY friki, con los cuales compartimos nuestro amor a otras aficiones como el anime, que alcanzaba en ese momento su punto más alto gracias a que comenzamos a ver series como Neon Genesis Evangelion o Card Captor Sakura), el cosplay (la recuerdo en sus disfraces de Hikari Todoh, de Evangelion y un disfraz de Rinoa Heartilly de Final Fantasy VIIIHombre Lobo: El Apocalipsis en el que se encontraba ella, jugando con una Mujer Lobo doctora en medicina (diox, como extraño narrar ese juego).


Y entonces entró el Playstation 2 a nuestras vidas.

Y con él, Tekken 4 y nuevamente las horas de enfrentamientos de Xiaoyu Vs Jin.

Y Tekken 5 y más de lo mismo.

Pero fue nuevamente Squaresoft quien iba a enganchar, por una última vez, a mi hermana a los videojuegos: Kingdom Hearts... pero el mundo siguió adelante. El estudio y eventualmente el trabajo nos dejaba cada vez menos tiempo para los videojuegos, y ella eventualmente abandonó la idea de jugar un juego hasta pasarlo, otros temas la alejaron del “grupo friki de amigos” y cuando yo llevé un Xbox 360 a casa, ya mis hermanas no tenían mucho interés en las consolas (aparte de jugadas casuales en Puzzle Bubble o Plants Vs Zombies), solo mi hermanito y yo nos dedicamos realmente a ellas. Cuando Tekken 6 apareció, si lo jugamos dos veces, fue mucho. Las nuevas responsabilidades dejaban menos tiempo para el ocio, cada vez dedicaba menos tiempo al anime hasta que dejé de verlo casi por completo, el rol es cosa del pasado también, pero siempre quedaba algo de tiempo para los videojuegos, comics y otras ñoñadas, sobre todo al lado de mi novia y amigos... pero no con Hikari. Eventualmente dejé el hogar familiar, y mi relación con mi hermana, aunque seguía siendo cariñosa y amable, se enfrío más de lo que estaba (nunca estuvo mal, solo que cada vez hablábamos menos, y teníamos menos de que hablar).

Mi hermana se va a casar con una buena persona, amable y trabajadora que la hace feliz... pero que no podría estar más alejada del mundo de la cultura pop en que crecimos mi hermana y yo. Ni siquiera sabía quien era Darth Vader!! (como es eso posible!) y esto marca el verdadero final de un ciclo.

Querida hermanita, si por alguna extraña razón estas leyendo esto quiero que sepas que te quiero mucho, que deseo con todo el corazón que seas feliz y que estoy seguro que lo seras (bueno, también te lo dirè en persona). Todo este palabrerío, que nadie pidió y que estoy seguro que a nadie más que a mi le importa, lo hice porque consideré importante este ejercicio de memoria de otros tiempos que nos hicieron muy felices. Pasamos buenos momentos al lado de Leonardo, Miguel Angel y sus hermanos, Billy y Jimmy, Squall, Rinoa, Serge, Lynx, Harle, Jin y Xiaoyu, y aunque para ti hayan quedado atrás, espero que los recuerdes con el mismo cariño que yo.

En la imagen: Cariño.


Un abrazo.




9 comentarios:

Dante dijo...

Genial, me entro un mugre en el ojo u.u

Choi dijo...

Muy bonito ;_; , shut up and take my feel

johnatan vargas dijo...

se me encharcaron los ojos y que tales

Nata Muggle dijo...

Lagunaaaaaa, lloréee :') <3

Yo creo que Dante sintió la misma envidia que yo -_-u

Colombiano. dijo...

Muy bonito.

Maria Frieden dijo...

Si yo fuera tu hermana estaría nadando en un mar de lágrimas... bueno, si serlo también lagrimié ;_;

Anónimo dijo...

Y la foto de tu hermana? :facepalm: al menos una de cosplay.

Ami dijo...

ahhhhhhh juli que lindo articulo, con lagrima y todo pero me hizo reír el comentario de Dante.

maquinangel dijo...

Tambien me dio sentimiento, y sobre todo te felicito, y mucho. Yo me crie solo en esto de los videojuegos y el anime.

Me hubiera encantado mucho tener una hermana y compartir todo esto.

Me gusta mucho tu pagina, ahora mas.

Secundo la moción para aunque sea una foto cosplay de tu hermana.