sábado, 26 de octubre de 2013

El Juego de Ender, contra el matrimonio igualitario?

Mi artículo más visitado y comentado es aquel en que explico las razones por las que no me vi The Amazing Spider-Man; su éxito se debió a la controversia que generó y al montón de frikis que comentaron explicandome por que estoy equivocado y por que soy un ser humano horrible. Por eso, en vista del bajo ritmo de actualizaciones y de que estoy necesitando visitas urgentemente en este blog para que cuerpo físico no se desvanezca de esta realidad (así es como funciona esto de los blogs, cierto?), planeaba forzar otro artículo controversial, esta vez explicando porque ustedes:

No deben ir a ver El Juego de Ender a cine
(o vayan a verla, en realidad no hay razón para no hacerlo)
Esta es la cara de preocupación de Ender

Bueno, al menos esa era la idea inicial, pero luego llegué a la conclusión de que poco importa y tome la determinación de que puedo dejarlos ir a verla. Por qué no quería dejarlos ir? bien, esto tiene todo que ver con el autor del libro en que está basado, Orson Scott Card, del cuál puedo decir tranquilamente que es un maldito cabrón hijodeputa.

Como se puede apreciar en esta vieja foto.

Pero antes que nada, hablemos de la película que este fin de semana ya se estrenó en varias partes del mundo; Ender's Game cuenta la historia de un conflicto militar entre la humanidad y una raza de extraterrestres insectoides. En preparación para una inminente invasión, niños terrestres son entrenados para enfrentar a las criaturas en una serie de “Juegos” desde muy temprana edad. Entre estos niños se encuentra Andrew “Ender” Wiggin, que destaca por su habilidad táctica, lo cual será una valiosa arma de la humanidad.


El libro se publicó en 1985 (y está basada en una historia corta de 1977), fue reeditada en 1991 y es el comienzo de una saga de 12 novelas (aunque también hay varias historias cortas y comics que expanden su universo). Cuenta con una enorme cantidad de fans y ha recibido varios premios y muy buenas críticas.

Tristemente, el señor Scott Card no es conocido solo por su literatura, sino por ser homofóbico, xenófobo y ultraradical en sus posiciones política de derecha. Personalmente siempre he creído, y expresado en este mismo blog, que hay que separar a la obra del autor (en el medio que sea: cine, videojuegos, música, etc.) y que si disfrutas de algo, el autor merece ser recompensado por ello (sus regalías por la venta de casa libro, canción, juego, etc) así sea un imbécil. Esto es desgraciadamente muy común, y a mi me ha pasado continuamente, sobre todo con los miembros de bandas de metal que me gustan, actores, directores y hasta desarrolladores de videojuegos (I’m looking at you Phil Fish) que bien pueden ser unos malditos cabrones hijosdeputa, tanto que a veces parece imposible que el talento no venga de la mano con algo de pedantería, egoísmo y hasta locura, pero sin embargo, se pagan los pesos con gusto, por el placer de disfrutar de algo bueno (a menos que ustedes sean unos sucios piratas como yo).

Entonces, porque debía ser diferente en el caso del autor de Ender’s Game? Si, el ha dicho cosas horribles, como que el ataque contra el World Trade Center está justificado porque permitió a Bush iniciar su guerra contra el terrorismo islámico, que Obama está entrenando militarmente a pandillas de criminales para atacar a sus contradictores o que deben mantenerse leyes contra el homosexualismo que se ejecuten “eventualmente” para recordarles que su comportamiento es antinatural... si ven! es un maldito cabrón hijodeputa! pero si es un maldito cabrón hijodeputa que escribe buenos libros, pues no debería importar, no? despues de todo, hay que separar al artista de su obra, no? por ejemplo, a mi me gustan las películas de Lars Von Trier y voy a verlas a cine aunque ese director, como persona, me parece detestable, o he comprado videojuegos muy buenos de compañías que me parece terribles como EA o Squareenix a quienes no quisiera apoyar. Es lo mismo, no?


Aquí es donde se pone complicada la cosa.


Ya había tocado este tema en un artículo anterior, pero es justo tocarlo otra vez, creo. Mi problema no está en que el señor Scott Card se gane dinero por escribir, bien se lo merece, el problema está en la forma en que lo usa: El es miembro de la “Organización Nacional contra el matrimonio”, un grupo muy bien financiado cuyo principal objetivo es la prohibición de los matrimonios entre personas del mismo sexo en Estados Unidos y del derecho de adopción para estas parejas. Literalmente ha invertido parte del dinero ganado por la venta de sus libros (y comics) en intentar negarle a las personas sus derechos civiles.



Disclaimer: El que yo considere fallida e innecesaria la institución del matrimonio no significa que no respete el derecho de los demás a casarse si desean hacerlo, y defiendo que todos tengan este derecho como iguales.


Inicialmente este era el punto por el que iba a recomendar no ver la película en cines, después de todo, comprar un tiquete era dar un apoyo económico a una causa egoísta e intolerante que puede afectar las vidas de miles de personas en Estados Unidos? o no? bueno, es complicado saberlo. Al señor Card ya se le pagó por los derechos de la adaptación, si sigue ganando dinero por la taquilla que logre depende del contrato que haya logrado con la productora y estos datos no se han revelado, por lo que no sabemos realmente si el dinero va a quedar en las manos de él, o más importante, que no importa realmente lo que haga con este dinero, porque después de todo, la corte suprema de ese país ya decidió respecto a las parejas del mismo sexo, permitiéndoles beneficios legales y permitiendo que los estados voten libremente sobre su legalización. Despues de esto, cualquier cosa que la Organización por el matrimonio y el señor Card hagan, o por más duro que griten, va a caer en saco roto.

De todos modos, en este momento hay muchos movimientos que llaman a boicotear el estreno de Ender’s Game tales como skipendersgame.com/ y han logrado tal importancia que han llegado a las noticias mundiales. Esto ha preocupado a los productores y demás involucrados con el film, que han declarado, justamente, que la historia de la película en no tiene mensajes en contra de la diversidad sexual y el mismo Orson se ha visto forzado a adoptar una posición más relajada al respecto, no se engañen aun se declara en contra del matrimonio homosexual (algo a lo que tiene todo el derecho), y renunció a la junta directiva de la organización por el matrimonio, pero sigue diciendo cosas tan ridículas como que básicamente tenemos que tolerar su intolerancia.

El matrimonio igualitario aún tiene muchos enemigos en los Estados Unidos, sigue siendo ilegal en 37 estados y en 29 de ellos a una persona pueden despedirla de su trabajo por su orientación sexual. Aquí en Colombia tenemos un procurador ultraderechista que sigue usando su poder para evitar que personas del mismo sexo puedan unirse legalmente, pero afortunadamente, aquí y en todo el mundo las cosas perecen estar mejorando que empeorando al respecto, pese a personas como Orson Scott Card o nuestro Procurador Alejandro Ordoñez, es cuestión de seguir luchando para que las parejas homosexuales puedan arruinarse la vida contrayendo nupcias igual que los heterosexuales ^_^

Bienvenidos amigos y amigas homosexuales!

Mientras tanto, quieren ir a cine a ver la película? a menos que realmente tengan una objeción ideologica muy fuerte, les recomiendo que vayan, no hará ninguna diferencia. quieren leer los libros? bien pueda háganlo! y disfrutenlos (aunque Ender en el Exilio si tiene una muy fuerte propaganda que dice que solo el matrimonio heterosexual es válido porqque pueden engendrar hijos), o si quieren leerlos sin darle un centavo al señor Card a pesar de todo, siempre existen otras opciones:


Yo por lo pronto, decidí no ir a ver la película, pero por una razón mucho más mundana. Simplemente no me llama la atención.



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martes, 15 de octubre de 2013

Gravedad (Baúl de memorias)

Recuerdo mi horror ante el trailer del Gravity, solo podía pensar en la posibilidad que existe de que un astronauta pueda perderse para siempre en el vacio del espacio, es una posibilidad que me aterra y un pensamiento que regresa para atormentarme de vez en vez.

Por eso, presentados sin comentario...


















CALEIDOSCOPIO
Ray Bradbury


El primer impacto rajó la nave como si fuera un gigantesco abrelatas. Los hombres fueron arrojados al espacio, retorciéndose como una docena de peces fulgurantes. Se diseminaron en un mar oscuro mientras la nave, convertida en un millón de fragmentos, proseguía su ruta semejando un enjambre de meteoritos en busca de un sol perdido. 

-Barkley, Barkley, ¿dónde estás? 

Voces aterrorizadas, niños perdidos en una noche fría. 

-¡Woode, Woode! 

-¡Capitán! 

-Hollis, Hollis, aquí Stone. 

-Stone, soy Hollis. ¿Dónde estás? 

-¿Cómo voy a saberlo? Arriba, abajo... Estoy cayendo. ¡Dios mío, estoy cayendo! 

Caían. Caían, en la madurez de sus vidas, como guijarros diminutos y plateados. Se diseminaban como piedras lanzadas por una catapulta monstruosa. Y ahora en vez de hombres eran sólo voces.
Voces de todos los tipos, incorpóreas y desapasionadas, con distintos tonos de terror y resignación.
-Nos alejamos unos de otros. 


 




viernes, 4 de octubre de 2013

Pandora's Tower, hazlo por ella.

Una de las críticas que hacemos los videojugadores “veteranos” a la mayoría de juegos modernos es lo mucho que les facilitan las cosas al jugador con tutoriales intrusivos in-game, mapas e indicadores de objetivos, grabado automático, vidas infinitas y checkpoints cada pocos segundos. Sin embargo, cuando es lanzado alguno con elementos clásicos, dificultad alta o sin ayudas directas al jugador, es calificado por la prensa y el público como “retrogrado”, acusado de aislar y castigar a los jugadores y si eso falla, de tener disonancia ludonarrativa (algo que se inventaron algunas personas que quieren que los juegos sean menos juegos y más películas). Por ejemplo, aún las reseñas más positivas de juegos de Nintendo como New Super Mario Bros Wii o Donkey Kong Country Returns les criticaban las vidas limitadas, y al primero, que no tuviera auto-save.

Aunque he agradecido mil veces que ciertos juegos graben automáticamente o tengan un checkpoint justo antes y justo después de un obstáculo o situación particularmente complicada, la verdad es que también extraño los días en que los videojuegos eran también una prueba de habilidad, paciencia y esmero que lo hacía sentir a uno bien consigo mismo cuando superaba una parte difícil.
Pero como cosa rara me estoy desviando del tema. Hace poco terminé el que se ha convertido en uno de mis juegos favoritos de todos los tiempos Pandora’s Tower, un juego que usa elementos de gameplay que parecen realmente retrogrados en un juego de acción/aventura (Si, con elementos de RPG, pero principalmente de acción) como los límites de tiempo y un constante backtracking (necesidad de regresar a puntos ya visitados anteriormente), lo que le costó algunas críticas en la prensa especializada. Pero para mi, este backtracking y ese límite de tiempo no me parecieron tediosos ni aburridos, como muchos sugirieron, al contrario, me involucraron más en la historia, debido a que las razones de que estas mecánicas existan están íntimamente ligadas a la trama del juego.

Para que entiendan debo explicar un poco la historia de Pandora’s Tower; Aeron es un soldado renegado del reino de Athos, enamorado de una bella joven llamada Elena. Durante unas festividades, Elena cae víctima de una maldición que la convierte poco a poco en una criatura monstruosa. Perseguidos por el ejército, Aeron y Elena huyen a un extraño lugar llamado “La Cicatriz”, un abismo en cuyas paredes están construidas 12 torres que contienen la cura para Elena, la carne de los monstruos que las habitan.


Comer la carne de cualquiera de las bestias retrasará la transformación, pero solo el devorar la carne de los doce amos que rigen las torres deshará la maldición definitivamente. Es una historia intrigante, cruel y llena de sorpresas y de situaciones grotescas (ver a la inocente Elena, a la que su religión le impide comer carne, alimentarse de la carne de los monstruos cada vez con más ansias, es impactante) y tiene mucho del Body-Horror del Cronenberg ochentero, así como muchas referencias al horror de la guerra y a la manipulación de los pueblos mediante la religión... pero esos temas tendrán que ser parte de otro artículo, porque hoy me quiero enfocar en la forma en que se aplica la transformación de Elena al sistema de juego.

La base principal del protagonista es el observatorio, allí podemos comprar items, mejorar armas, descansar y todas esas cosas típicas de los RPG, pero principalmente pasar tiempo con Elena (más adelante explico un poco más esto). Desde allí podemos viajar hacia las torres, con el objetivo de destruir las cadenas que sellan la puerta del amo, derrotarlo, y llevar la carne de regreso a Elena... el problema es que a medida que pasamos tiempo lejos del observatorio, la maldición de la bestia va consumiendo más y más a nuestra amada, y para evitar que se transforme totalmente debemos regresar periódicamente para llevarle la carne de los monstruos menores que habitan estos lugares (entre más difíciles, mejores carnes nos pueden dar y más tiempo tendremos en las torres sin tener que regresar con ella).

Si nos tomamos nuestro tiempo antes de regresar (Yo alcanzo a destruir esa cadena, en serio alcanzo!) tal vez la encontremos en este estado.



En una ocasión me gasté casi todo el contador durante mi exploración de una torre (a medida que uno avanza puede activar atajos como escaleras, desbloqueo de puertas o elevadores, que hacen más cortos los paseos en ellas cuando regreses... en este caso no habia podido encontrar ninguno, y debí dedicarme a la cacería de monstruos para obtener una carne decente que llevarle a mi sufrida dama). Cuando regresé, no encontré a Elena en el jardín, ni en la sala principal del observatorio, en su lugar encontré unas manchas viscosas, un rastro desagradable que seguí hasta el sótano, donde ante mi horror encontré a una pobre Elena convertida casi por completo en monstruo, cubierta con una capa para ocultar su horrible apariencia de la mirada de Aeron y ofreciendo disculpas por haber “arruinado el piso”.

Nunca un videojuego me había hecho sentir tan culpable (bueno... solo esa vez), me prometí a mi mismo que no dejaría nunca más que Elena sufriera de esa manera.

Sin importar a lo que tuviera que enfrentarme

Desde que comenzó el juego, cada vez que habia un encuentro entre ella y el protagonista, ella hacía lo posible por hacer sentir las cosas lo más normales posibles, siempre agradecida hacia Aeron y siempre tratando de mostrarse animada y feliz, aun cuando detrás de su sonrisa dejara ver de vez en cuando el miedo y la rabia que sentía a causa de su maldición. Aún cuando esta medio transformada, no para de decir a Aeron que todo está bien, que no sabe cómo agradecer lo que esta haciendo por ella... y se siente terrible ver lo mucho que ella se esfuerza, lo mucho que sufre en secreto.

Aprendí a calcular a la perfección el tiempo máximo que podía pasar en una torre sin que Elena se transformara, y lo cumplí, no volví a permitir que ella sufriera de ese modo. La siguiente vez que el contador me estaba indicando que la maldición de la bestia se apoderaba de ella otra vez, no sentí molestia por tener que deshacer mi camino o por interrumpir mi exploración, lo que sentí fue preocupación, no me importaba devolverme, con tal que esa joven estuviera bien. Ganbarion, los desarrolladores, se preocuparon por escribir a un personaje memorable que importe al jugador (a diferencia del Aeron, el personaje que controlamos, que es básicamente una hoja en blanco sin personalidad ni mucho trasfondo más allá de su amor por la verdadera protagonista de la historia, siendo definido solo por ella).

Hay que protestar contra estas pésimas representaciones del género másculino en los videojuegos

En cualquier otro juego, un límite de tiempo como este me resultaría terriblemente desagradable, incluso en ocasiones me siento profundamente molesto por el contador de tiempo en los juegos clásicos de Mario (hey! estoy tratando de conseguir todas las monedas sin razón aparente! déjenme tranquilo), pero en Pandora’s Tower la misma narrativa justifica la existencia de esta mecánica de juego. Otro ejemplo es el amadísimo The Legend of Zelda: Majora’s Mask, en el que tenemos tres días, más o menos una hora de juego en tiempo real (a menos que tengamos una canción para hacer más lento el paso del tiempo) antes de que la luna caiga sobre la tierra de Termina y la destruya. Solo podemos evitarlo “devolviendo el tiempo”, lo cual hace que perdamos algunos de los items y avances que hayamos logrado. Este sistema está muy bien implementado en la trama del juego y funciona bien (y aún así, y a diferencia del juego de Ganbarion, me fastidiaba a sobremanera perder muchos de los avances o tener que derrotar al jefe de un dungeon por segundo vez, aparentemente el destino de Termina no me importaba tanto como el de Elena).


Así, Pandora’s Tower es un excelente ejemplo de como la trama, la narrativa y el sistema de juego pueden trabajar entre si para lograr algo especial, cada elemento apoyando al otro. Unas mecánica de juego que encaje a la perfección en la historia que estás viviendo ayuda a envolverse más del universo creado por los desarrolladores y nos involucra más con los personajes. En este caso, con Elena, que nos hace querer salvarla y protegerla, así tengamos que hacer el terrible sacrificio de recorrer los mismos escenarios una y otra vez lo hacemos gustosos, por ella.


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miércoles, 2 de octubre de 2013

Recordemos a Tom Clancy (pero no por "sus juegos")

El martes 1 de octubre de 2013 falleció uno de mis autores favoritos, Tom Clancy. Tenía 66 años.

1947 - 2013
 El Señor Clancy era el autor de ”Thrillers militares” por excelencia y nos dejó personajes tan inolvidables como Jack Ryan, John Clark o Ding Chavez. Entre sus novelas más reconocidas están Juego de Patriotas (que apenas leí hace unos meses), Peligro Inminente, La Suma de todos los miedos (uno de mis libros favoritos) y La Caza del Octubre rojo. Todos ellos sobre conspiraciones gubernamentales, ataques terroristas y operaciones militares. Jack Ryan ha sido interpretado en cine por actores como Harrison Ford, Alec Baldwin y Batman Ben Affleck. En total escribió más de 20 novelas y varios libros de no-ficción, también sobre temas militares (y sirvió como nombre de presentación a varias sagas que no eran realmente escritas por el, como la saga de Op-Center).

Sin embargo, los mensajes sobre su muerte en twitter eran en su mayoría así:




Famosas sagas de videojuegos como Splinter Cell, Rainbow Six (que es directamente basada en sus personajes) o Ghost Recon (y en un futuro, The Division) llevan su nombre, sin embargo, ninguno de estos juegos fue creado ni escrito por Tom Clancy, como parece que muchos creen. La historia es que a mediados de los 90’s, Clancy co-fundó la desarrolladora de videojuegos Red Storm Entertainment, que se encargó de crear juegos basados en trabajos e ideas del señor Clancy. Pero la compañía fue comprada en el 2000 por Ubisoft, que ademas quedó con los derechos de usar el nombre de Tom Clancy en los títulos, aunque no existe ninguna prueba de que el escritor haya estado directamente ligado a su desarrollo, los haya escrito o creado el concepto. , el simplemente los "apadrinó". De todas maneras, no voy a desprestigiar estas sagas que tienen algunos juegos grandiosos y que se nota muchísimo de donde viene la inspiración para sus tramas.







Siempre que muere un autor (o gana un nobel), se despierta masivamente el interés por leer sus obras. Voy a aprovechar esto para recomendarles encarecidamente sus libros, y como se que algunos pueden ser dificiles de encontrar, aquí les dejo un link de descarga de muchas de sus novelas. Si les gustan los juegos basados en su trabajo les recomiendo mucho que las lean y deseo que las disfruten (mi recomendación, La Suma de Todos los miedos o Peligro Inminente, la cual se desarrolla en parte en la guerra contra el narcotráfico en Colombia).





Muchas Gracias señor Clancy por las horas de entretenimiento. Gracias a usted pude vivir aventuras inolvidables entre espías, militares y políticos, pero sobre todo, aprendí mucho sobre la forma en que en realidad funciona el mundo, aprendí a visualizar la “Gran imagen” de las cosas, del teatro internacional y ayudo a forjar muchos de mis puntos de vista.

Gracias.


(PD: Mientras escribia este artículo me enteré que esta en producción un reboot cinematográfico de Jack Ryan... esta vez interpretado por Chris Pine. No me gusta mucho la elección de actor, pero ya veremos que tal resulta.)



DISCLAIMER: Soy conocido por expresar muy a menudo mis posiciones políticas liberales y de izquierda en este blog (y he recibido mi justa cantidad de críticas por ello) así que no faltará quien me escriba criticandome por gustar de un autor que fue abiertamente republicano, conservador y miembro de la NRA. Esto es cierto, pero las posiciones políticas no me importan a la hora de admirar el talento de una persona (Ver: Clint Eastwood), ademas, Clancy fue un hombre que, a diferencia de otros autores como Orson Scott Card, no habló ni apoyó públicamente campañas en contra del matrimonio igualitario o el aborto, ademas de que fue un firme crítico de George W Bush y Donald Rumsfeld por la guerra de Iraq.